A ocho años de la desaparición física de nuestro entrañable compañero y maestro, Mario Alberto Blanco Vado, lo seguimos recordando en todas nuestras luchas y actividades reinvindicativas. Lo tenemos presente y podemos asegurar, quienes fuimos influidos por su sabiduría y compromiso social, que nos acompaña y asesora en la cotidianidad revolucionaria.
Para conmemorar estos ocho años de su trascendencia terrenal, me he permitido hacer algunas pequeñas correcciones, al panegírico que dedicamos al Maestro, un mes después de su partida. |